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Guía 6 min de lectura Revisado el 19 de agosto de 2026

Comprar un patinete de segunda mano: la trampa de enero de 2027

Un patinete usado puede salir barato y quedarse inservible en unos meses. Qué comprobar antes de pagar, y las cinco cosas que hay que mirar sí o sí.

Un patinete de segunda mano puede ser una compra excelente o tirar el dinero, y en España ahora mismo hay una fecha que lo decide casi todo.

22 de enero de 2027

A partir de ese día, solo podrán circular los patinetes certificados conforme al Manual de Características de la DGT. Un patinete sin certificar comprado hoy de segunda mano tiene los meses contados como vehículo legal.

Por qué esto afecta tanto al mercado de segunda mano

Los patinetes puestos a la venta desde el 22 de enero de 2024 ya tienen que estar certificados. Los anteriores no. Y precisamente los que se venden usados suelen ser de antes.

Así que el mercado de segunda mano está lleno de patinetes que hoy circulan legalmente y en enero de 2027 dejarán de hacerlo. Muchos vendedores particulares ni lo saben; otros lo saben perfectamente y por eso venden ahora.

Lo primero que tienes que preguntar

Antes que el precio, antes que los kilómetros: «¿tiene certificado de circulación?». Y que te enseñe el número, no que te diga que sí.

Si está certificado, tiene una placa de marcado en el patinete con el número de certificado y el de serie. Sin eso, no lo está — por muy nuevo que parezca.

Las otras cuatro cosas que hay que mirar

1. La batería, que es lo caro

Es el componente que más se degrada y el más caro de sustituir. Preguntas concretas: ¿cuántos años tiene? ¿cuánta autonomía le queda de verdad hoy? Y sobre todo: ¿cuánto cuesta una batería de recambio de este modelo? En algunos, la batería vale una parte grande de lo que costó el patinete entero.

Señal de alarma seria: si la batería está hinchada, o el patinete huele raro al cargar, no lo compres. Ni por poco dinero.

2. Holgura en el plegado y la dirección

Con el patinete desplegado, coge el manillar y muévelo adelante y atrás. Si «baila», el mecanismo de plegado está desgastado. Es el fallo que provoca caídas, y no siempre tiene arreglo barato.

3. Los frenos

Aprieta la maneta con el patinete parado. Si llega hasta el puño, o si al rodar chirría con un sonido metálico, hay que cambiar pastillas — barato, pero negócialo.

4. Que arranque y acelere sin tirones

Pruébalo. Un patinete que se apaga solo al acelerar o da cortes de potencia tiene un problema de controlador o de batería, y eso ya no es barato.

Y lo que no puedes comprobar mirando

Si es robado. Con el registro de la DGT en marcha, un patinete inscrito tiene un titular. Pide al vendedor el certificado de inscripción y que el nombre coincida con su DNI. Si no está inscrito o no quiere enseñarlo, piénsatelo.

Entonces, ¿compensa?

Sí, si está certificado, la batería tiene menos de dos años, el vendedor te enseña el registro a su nombre y te deja probarlo.

No, si no está certificado. Aunque te lo dejen a mitad de precio: te quedan pocos meses de uso legal, y luego tendrás un aparato que solo puedes usar en una finca privada.

Con la diferencia de precio entre un usado sin certificar y uno nuevo certificado, muchas veces sale mejor lo segundo. En esta guía tienes los que declaran homologación, y en el comparador puedes cruzarlos por precio.

Fuentes

Este artículo está escrito por nosotros a partir de fuentes oficiales. No reproducimos texto de otras webs. Puedes comprobar cada dato aquí:

La normativa de tráfico cambia. Este artículo se revisó el 19 de agosto de 2026; ante cualquier duda, manda siempre lo que publique la DGT.

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